El 6 de enero es la noche de Reyes Magos, donde Melchor, Gaspar y Baltasar llegarán a las casa de los niños que dejaron pasto, agua y sus zapatos en la ventana.

Como la gran mayoría de la gente sabe, los Reyes Magos fueron los primeros visitantes que se acercaron al pesebre para conocer al niño Jesús.

Para celebrar está tradición de más de 2 mil años, los niños deben dejar agua, pasto y sus zapatos en la ventana. El motivo por lo que se deja las dos primeras cosas es para que los Reyes alimenten a sus camellos,  pero seguramente muy pocas personas saben por qué dejamos los zapatos para los reyes magos.

¿De qué se trata? Según la historia, dos compañeros de juegos del niño Jesús, apenados por verlo descalzo, decidieron regalarle sus zapatos, pero como estaban sucios, los lavaron antes de entregarlos y los dejaron secar en las ventanas de sus casas durante la noche. Al otro día se llevaron una sorpresa al ver que los zapatos aparecieron llenos de regalos y dulces: los Reyes Magos habían pasado aquella noche para premiar a los chicos por sus buenas intensiones!  

A partir de ese día, se hizo costumbre dejar los zapatos en la ventana para recibir a los Reyes Magos. ¿Conocías la historia detrás de esta tradición milenaria?